Una nota de nuestro Director Ejecutivo: Hacer que #MeToo Cuente

OCRCC Articles, Español

Estos últimos días han sido pesados para quienes cuidamos a sobrevivientes de violencia sexual, y más aún para los miles de sobrevivientes en nuestra propia comunidad. Las líneas de ayuda de asalto sexual en todo el estado han visto un aumento en las llamadas de los sobrevivientes de todos los géneros que buscan apoyo en su viaje hacia la curación. Algunos de ellos quieren presentar cargos, inspirados por el coraje que han presenciado en el testimonio de la Dra. Christine Blasey Ford.

Independientemente de sus opiniones políticas, está rodeado de sobrevivientes de violencia sexual, y muchos de ellos están luchando esta semana para mantener sus cabezas fuera del agua. Si el movimiento #MeToo nos ha enseñado algo, es que ninguno de nosotros está tocado por la violencia sexual. Durante el último año, sin duda, ha aprendido cosas inquietas sobre las personas que ama. La promesa de este movimiento todo el tiempo se ha basado en la proposición de que a medida que más y más personas que antes pensaban que sus vidas no habían sido tocadas por la violencia sexual, se dan cuenta de que también tienen sobrevivientes en sus familias y comunidades que su compasión crecerá. Cuando su hermana, hermano, hija, cónyuge y mejor amigo dijeron “Yo también”, esperaban que viera su dolor como válido y que merecía apoyo. La apuesta ha sido si ese apoyo y compasión son transferibles, si sus sobrevivientes merecen apoyo, ¿tal vez todos los sobrevivientes lo hagan? Para aquellos de nosotros que pasamos nuestros días trabajando para poner fin a la violencia sexual y su impacto, esta semana ha sido una prueba de esta apuesta. La pregunta en nuestras mentes no ha sido “¿Está diciendo la verdad?” Sino, más bien, “¿Tendrá importancia?”

La respuesta a esta pregunta no provendrá de las decisiones tomadas en esta investigación y el voto de confirmación. Hay demasiados otros factores de complicación para enturbiar las aguas aquí, y al final no tengo una esperanza particular de que las motivaciones partidistas de nuestros líderes puedan ser superadas por el coraje y la pasión de los sobrevivientes y defensores. Tal vez me demuestre que estoy equivocado. Seguro espero eso. Para mí, la respuesta a esta pregunta se responderá en los hogares de todo el país, en las aulas y en las prácticas de fútbol, en los paseos en automóvil y en las cenas familiares.

Los invito a leer este mensaje sin los argumentos y análisis partidistas que hemos llegado a aceptar como debate, ya considerar lo que todos hemos presenciado desde la perspectiva de un joven sobreviviente de agresión sexual que aún no ha encontrado las palabras. para describir lo que han soportado. O mejor aún, como el padre, maestro o vecino de esa persona joven. Si se ha encontrado cuestionando las motivaciones o la veracidad de aquellos que se han presentado para revelar sus agresiones sexuales pasadas, es su derecho, por supuesto. Pero considere el mensaje que envía a esa persona joven que está al alcance de su oído. ¿Te dirá cuando ha sido herida? ¿Vendrá a ti para contar los horrores que le han visitado sus compañeros? ¿O podrían sus recuerdos de este momento histórico estar marcados por indicios de que, a pesar de lo que se les ha dicho en la escuela, en el hogar y en su comunidad, en realidad nunca es seguro nombrar a su atacante?

Si te encuentras luchando bajo el peso del silencio, la duda y la incertidumbre, debes saber que hay comunidades enteras de personas listas para recibirte a ti y a tu historia. Hay un lugar al que puede ir donde se le creerá, se lo apoyará y se lo cuidará. No necesitas una razón. No necesita tener todos los detalles directamente en su memoria. Ni siquiera necesitas decirnos lo que pasó. Usted puede simplemente llamar.

Los centros de crisis por violación han desempeñado un papel fundamental en la curación de sobrevivientes y comunidades durante décadas. A través de la provisión de las Líneas de ayuda en caso de crisis las 24 horas, la terapia pro bono y los grupos de apoyo, y la promesa de estar a su lado mientras navega por los pasos que desee tomar a continuación, los centros de crisis por violación constituyen un salvavidas para los sobrevivientes, incluso cuando sus familias no pueden. Si usted o alguien que conoce necesita ayuda, considere llamarnos a nosotros o a su centro local de crisis por violación. Las Coaliciones de Carolina del Norte contra el Asalto Sexual mantienen una lista actualizada de todas las líneas de asistencia en todo el estado. Fuera de Carolina del Norte, comuníquese con National Rape, Abuse, Incest National Network (RAINN): 1-800-656-4673.

Quizás no estás sintiendo la necesidad de apoyo, sino de acción. Considere agregar “Support My Local Rape Crisis Center” a su lista de tareas. Las donaciones en efectivo son importantes: nos permite hacer todo lo que hacemos sin costo alguno para los sobrevivientes y sus familias. También siempre necesitamos voluntarios, para responder a la Línea de ayuda, capacitar a los niños a través de la educación y ayudarnos a correr la voz.

La respuesta a la pregunta de si el movimiento #MeToo ha marcado o no una diferencia depende de nosotros. Decide hoy si lo harás contar.


Rachel Valentine es Directora Ejecutiva en el Centro de Crisis de Violaciones del Condado de Orange en Chapel Hill. Puede contactar a Rachel en rvalentine@ocrcc.org o al 919-968-4647.

 


A Note from Our Executive Director: Making #MeToo Count

OCRCC Articles

Believe SurvivorsThese past few days have been heavy for those of us who care for sexual violence survivors- and even more so for the thousands of survivors in our own community. Sexual assault helplines across the state have seen an uptick in calls from survivors of all genders seeking support in their journey towards healing. Some of them want to press charges, inspired by the courage they’ve witnessed in Dr. Christine Blasey Ford’s testimony.

Regardless of your political views, you are surrounded by survivors of sexual violence, and many of them are struggling this week to keep their heads above water. If the #MeToo movement has taught us anything, it is that none of us is untouched by sexual violence. Over the last year, you have no doubt learned uneasy things about people you love. The promise of this movement all along has rested on the proposition that as more and more people who previously thought their lives had been untouched by sexual violence come to realize they, too, have survivors in their families and communities that their compassion will grow. When your sister, brother, daughter, spouse, best friend said “Me too,” they were hoping you might see their pain as valid and deserving of support. The gamble has been whether that support and compassion is transferable- if your survivors deserve support, maybe all survivors do? For those of us who spend our days working to end sexual violence and its impact, this week has been a nail-biting test of this gamble. The question on our minds has not been “Is she telling the truth?” but rather, “Will it matter?”

The answer to this question won’t come from the decisions rendered in this investigation and confirmation vote. There are far too many other complicating factors to muddy the waters here, and in the end I am not particularly hopeful that the partisan motivations of our leaders can be fully outweighed today by the courage and passion of survivors and advocates. Perhaps I’ll be proven wrong. I sure hope so. For me, the answer to this question will be answered in homes across the country, in classrooms and football practices and car rides and family dinners.

I invite you to read this message free from the partisan arguments and analysis that we’ve come to accept as debate, and to consider what we have all just witnessed from the perspective of a young survivor of sexual assault who has not yet found the words to describe what they’ve endured. Or better yet, as that young person’s parent, teacher, or neighbor. If you have found yourself questioning the motivations or veracity of those who come forward to disclose past sexual assaults, that is of course your right. But consider the message it sends to that young person in earshot of you. Will she tell you when she’s been hurt? Will he come to you to recount the horrors visited upon him by his classmates? Or might their memories of this historic moment be marked by clues that despite what they’ve been told in school, at home and in their community, it’s actually not ever safe to name their attacker?

If you find yourself struggling under the weight of silence, doubt, and uncertainty, know that there are whole communities of people ready to receive you and your story. There is a place you can go where you will be believed, you will be supported, and you will be cared for.  You do not need a reason. You do not need to have all the details straight in your memory. You don’t even need to tell us what happened. You can just call.

Rape crisis centers have played a critical role in healing for survivors and communities for decades.  Through the provision of 24 Hour Crisis Helplines, pro bono therapy and support groups, and the promise of being by your side as you navigate whatever steps you want to take next, rape crisis centers provide a lifeline for survivors, even when their families cannot. If you or someone you know needs help, please consider calling us or your local rape crisis center. The North Carolina Coalitions Against Sexual Assault maintains an up-to-date listing of all helplines across the state. Outside of NC, contact the National Rape, Abuse, Incest National Network (RAINN): 1-800-656-4673.

Perhaps you’re not feeling the need for support, but for action. Consider adding “Support My Local Rape Crisis Center” to your task list. Cash donations matter- it makes it possible for us to do all we do at no cost to survivors and their families. We also always need volunteers– to answer the Helpline, empower kids through education, and help us spread the word.

The answer to the question of whether or not the #MeToo movement has made a difference depends on us. Decide today if you’ll make it count.


Rachel Valentine is Executive Director at the Orange County Rape Crisis Center in Chapel Hill. Rachel can be contacted at rvalentine@ocrcc.org or 919-968-4647.

Help us provide help, hope, and healing to those in our community and across the state, by making a gift to the Orange County Rape Crisis Center today. You can donate via credit card on our donation page or by sending a personal check to P.O. Box 4722, Chapel Hill, NC, 27515.

 


OCRCC Announces Rachel Valentine as New Executive Director

OCRCC Articles , , , , ,

Picture of Rachel ValentineThe Board of Directors at Orange County Rape Crisis Center (OCRCC) is excited to announce the hiring of Rachel Valentine as its new Executive Director. Although Ms. Valentine is new to the position, she is certainly no stranger to the OCRCC and the fight to end sexual violence. Rachel has been on staff with the organization since 2011, and has served as its Community Education Director for the past three years.

According to board president, Kandace Farrar, the entire board is “…elated that Rachel will be taking over this new leadership role.” Rachel was unanimously chosen by the board at its most recent meeting, following a competitive search. “During the seven years Rachel has been at the Center she has gained wide respect in the community and emerged as a leader in this field,” said Ms. Farrar.

A native of Seattle, Rachel is a 2008 graduate of UNC where she was a Morehead-Cain scholar and earned a degree in Women’s and Gender Studies with a second major in Latin American Studies and minor in Economic Justice. Prior to joining the staff at OCRCC, Rachel held a variety of leadership roles with Orange County Literacy Council, Citizen Schools, and the Ella Baker Women’s Center for Community Activism.

“This is such an exciting time for our organization,” said Rachel. “As we continue to grow into our values of excellence in care and accessibility for all, we stay grounded in our roots as a community-based organization. We are so grateful to our community for making us a trustworthy source of help, hope, and healing for so many survivors, and we invite any of you reading this now to join us in our mission as a volunteer or supporter.”

Rachel assumed her new duties on Monday, July 16. She takes the reigns from Jaclyn Gilstrap who has held the title of Interim Executive Director since March and describes Rachel as “a kind and empathetic leader, to whom staff regularly turn during times of uncertainty…” and “an extremely intelligent self-starter with a mind towards forward progress and a leadership style that is cautious, but always optimistic.”

Jaclyn, a former board member and long-time Center supporter, will continue on with OCRCC for the next several weeks to assist with the transition.

“Rachel has been an essential part of our staffing transition, and I couldn’t be more confident in her ability to lead this organization into the next era. I’m especially excited to see the ways in which she helps expand the Center’s racial equity focus and community partnerships,” she added.

Gentry Hodnett, the Center’s Development & Communications Coordinator, has worked closely with Rachel at the Center for over four years. Gentry started with OCRCC as a volunteer and claims Rachel was one of the first people who made her fall in love with the Center and the programs it provides.

“She has an incredible way of helping all people feel seen, heard, and cared for in a way that stretches beyond empathy,” Gentry said. “The entire staff is thrilled to have her at the helm of our organization and we could not imagine a better fit for this role.”


If you have any questions or would just like to say hello, Rachel can be contacted at rvalentine@ocrcc.org or 919-968-4647.

 


Myth or Fact: “It Wasn’t Really Rape” 

OCRCC Articles

Myth: If she didn’t say no or fight back, then it wasn’t really rape.

Fact: If the victim was incapable of consent, if they were too scared to say no, or if they were coerced, then it was rape.

This myth assumes that victims will act a certain way during an assault. Many people imagine how they might react to the threat of violence. But without personal experience or an understanding of victim psychology, these imaginings are often not very close to reality. Furthermore, everyone reacts differently to the threat of violence, and there’s no “right” or “wrong” way for a victim to respond.

This myth also assumes that perpetrators are incapable of recognizing whether or not the victim is consenting unless they verbally say no. But people give or withhold consent in a nonverbal way all the time. The perpetrator is capable of recognizing and responding appropriately to nonverbal cues; they just choose to ignore them.

Many victims may be too scared to say no.

Sometimes the perpetrator may verbally threaten violence; sometimes the act itself or the physical size or strength of the perpetrator may cause the victim to fear further violence. Further, many victims may be so afraid that they are incapable of saying no. We often hear about the human “fight or flight” response. These two responses call up extra bursts of energy to either fight off an attacker or flee a dangerous situation. Both of these responses mean the victim has some hope of survival. But when the victim is so overwhelmed that they feel they have no hope of avoiding the danger, they may freeze instead of fighting or fleeing. Some victims may pass out, and others may disassociate, meaning they mentally detach from their bodies in order to avoid processing the trauma happening to them. The freeze response stops the victim from being capable of saying no, fighting back, or running from the attack. It may also prevent them from feeling pain during the attack and may cause them to have incomplete or even no memories afterward. In light of this additional freeze response, most psychologists now refer to the “fight, flight, or freeze” response.

Someone who is incapacitated by drugs or alcohol is incapable of giving consent.

If a person is incapacitated by drugs or alcohol, they are unable to consent to sex— even if they verbally say yes. Oftentimes, we think of “incapacitated” as someone who is asleep or unconscious, but the truth is that sometimes, a person is incapacitated but is still able to walk, talk and retain some basic functioning skills. However, that person is still unable to give consent because they are incapable of making informed, rational judgments. A helpful analogy for this situation is that if a person is too drunk to drive, they are probably too drunk to give clear, conscious consent. Many of us have likely heard the myth that if a person chooses to engage in drug or alcohol use, they are responsible for taking care of themselves and making sure that no one takes advantage of them. This statement is untrue and blames survivors for their own assaults. In reality, the person initiating each sex act is always responsible for obtaining clear consent, regardless of their own or others’ level of intoxication.   

Someone who is coerced into sexual activity is not giving active consent.

If they were bribed, threatened, or blackmailed, then that is not true consent. Additionally, someone who is emotionally manipulated or worn down from repeated requests for sex may not be giving active consent either. The bottom line is that consent to any form of sexual activity is enthusiastic, affirmative, conscious, and freely-made. It is not transferrable from one time to the next—consent must be sought and received every single time. Consent is an ongoing process and is constantly communicated between partners through mutually understandable words or actions. Everyone has a responsibility to make sure their partner(s) feel happy and safe when engaging in any form of sexual activity.

This post is part of a series on Myths & Facts about Sexual Violence:

– Myth #1: “He Didn’t Mean To”
– Myth #2: “She Lied”
– Myth #3: “She Asked For It”
Myth #4: “It Wasn’t Really Rape”


In Solidarity with our Latinx and Immigrant Community

OCRCC Articles

The OCRCC is deeply saddened and troubled by the recent ICE raids in Orange County. We want to express our solidarity with our Latinx and immigrant community, and our appreciation of the actions that El Centro Hispano has already taken. Raids like these damage individuals and communities and tear apart families- families that are often already disproportionately disadvantaged. Words never seem sufficient in expressing our disappointment and pain as we work to come to terms with the fear and chaos that these raids have created. The OCRCC would also like to reiterate that our services are confidential and that client information is kept private to the full extent allowed by law. If you have any questions about confidentiality, we welcome them. In an effort to minimize misinformation or create unnecessary panic, we encourage you to fact check any information you share and to reach out to El Centro Hispano for updates.

We offer our love and support to all those who have been impacted by these attacks on our community, and we offer the below resources (thanks to the Latino Health Coalition for sharing). Additionally, traumatic events like this may trigger previous traumas, including those resulting from sexual violence. If you or someone you know could benefit from our bilingual, free and confidential services, please contact our 24 hour help line at 1-866-WE LISTEN.

El Centro de Asistencia contra la Violencia Sexual está profundamente entristecido y preocupado por las recientes redadas de ICE en el Condado de Orange. Queremos expresar solidaridad con nuestra comunidad Latina e inmigrante, además de nuestro aprecio por las acciones que El Centro Hispano ha llevado a cabo. Redadas como esta lesionan no sólo a los individuos sino también a la comunidad en general, además de separar a las familias; familias que frecuentemente ya están desproporcionadamente en desventaja. Las palabras nunca son suficientes para expresar la decepción y el dolor que se siente a medida que trabajamos para llegar a un acuerdo con el miedo y el caos que estas redadas han creado. El Centro de Asistencia contra la Violencia Sexual también quiere reiterar que nuestros servicios son confidenciales y que la información de los clientes se mantiene privada a la medida que es permitido por la ley. Todas las preguntas que tenga sobre la confidencialidad serán bienvenidas. En un esfuerzo por minimizar la desinformación o crear pánico, los alentamos a que verifiquen la información que comparten y que se comuniquen con el Centro Hispano para mayor información.  

 Ofrecemos nuestro cariño y soporte a todas las personas que han sido impactadas por estos ataques a la comunidad, y ofrecemos los recursos mencionados más adelante (agradecemos a la Coalición de Salud Latina por compartir estos recursos). Asimismo, queremos reiterar que eventos traumáticos como este pueden detonar síntomas de trauma, incluidos aquellos relacionados con la violencia sexual. Si usted o alguien que usted conoce se puede beneficiar de nuestros servicios bilingües, gratuitos y confidenciales, por favor llame a nuestra línea de 24 horas 7 días a la semana al 1-866-935-4783.

Some attorneys recommended by El Centro/Algunos abogados recomendados por El Centro:

 

Additional Resources/ Recursos adicionales:

Emergency Planning Guide for North Carolina Immigrants (English/Spanish)/ Guia de emergencia para los inmigrantes de Carolina del Norte: http://www.ncjustice.org/sites/default/files/EMERGENCY%20PLANNING%20GUIDE%20for%20IMMIGRANTS–final-web.pdf

Red Cards (English/Spanish)/tarjetas rojas: https://www.ilrc.org/red-cards

Know Your Rights (Various Languages)/ conoce tus derechos:
https://www.aclu.org/feature/know-your-rights-discrimination-against-immigrants-and-muslims?redirect=feature/know-your-rights-immigration#immigration

NC Justice Center has a website they designed to inform individuals about their rights when detained by police and/or ICE.  It’s available in English and Spanish, and has links for certain available resources. Este sitio esta diseñado para informar a los individuos acerca de sus derechos cuando son detenidos por la policía y/o ICE. Está en inglés y español y tiene links para otros recursos:  http://pickedupnc.com/en/

 


Cultivar una actitud de agradecimiento

OCRCC Articles, Español

El año nuevo es una buena oportunidad para practicar y cultivar una actitud de gratitud y ser agradecido por muchas cosas que suceden todos los días. Si usted no ha pensado en algunos motivos por los que está agradecido, tome unos minutos todos los días (al levantarse para empezar o al acostarse al terminar el día) para reflexionar sobre gratitud. Mucha gente se siente agradecida por tener salud, amigos, familia, trabajo o simplemente por momentos de fiesta o alegría.

Pero cultivar una actitud de agradecimiento, no es solo es un recordatorio, sino que es una actividad que podemos cultivar durante todo el año. Es una actividad que puede mejorar no solo su salud mental pero también su salud en general, puede incrementar su felicidad, aumentar su resistencia a retos, y fortalecer sus relaciones personales. Puede ayudarle a sanar y darle otra perspectiva de las situaciones que está pasando.

Este nuevo año, que esta tradicionalmente asociado con propósitos, es el momento perfecto para reconocer la generosidad que hay alrededor y ser agradecidos, a usted mismo y a los otros. Aquí hay algunas maneras de cultivar gratitud:

  • Empieza contigo mismo: ¿Cuándo fue la última vez que se agradeció a usted mismo por hacer un buen trabajo, por hacer prioridad su salud física y mental o solamente por ser único? Agradézcase a usted mismo primero, reflexione acerca de los motivos para estar agradecido, y deje que los efectos positivos de estar agradecido sean parte de usted.
  • Dígale a alguien: No importa que se le agradezca en persona a alguien que usted ve todos los días, o que deje una nota para su pareja o para la persona con la que vive. Tampoco importa si escribe un correo electrónico o un texto para un colega o un amigo. Decirle “gracias” a alguien puede significar mucho para la otros…y para usted mismo.
  • Dígalo con sus acciones: Sea amable al actuar, agradezca con sus acciones: esto puede aumentar su sentido de conexión con los demás o aumentar su nivel de consciencia.
  • Encuentre su propia manera de demostrarlo: Reconocer la gratitud se trata de encontrar lo que se siente bien para usted (y no otros), así que explore diferentes maneras de demostrar gratitud y encuentre la forma en la que usted se sienta más cómoda. ¡Ahora practíquela!

Yo, estoy agradecido por:

  • El apoyo y fortaleza que recibo de mis seres queridos, mis amigos, y mi comunidad.
  • La comunidad de profesionales ejerciendo su labor con profesionalismo y dedicación para el beneficio de todos.
  • Los que me dan la oportunidad de escuchar y apoyar.

 


William E. Gonzalez, LCSW, LCAS-A es el terapeuta Bilingüe del Centro de Asistencia contra la Violencia Sexual. Si necesita más información sobre el programa de terapias o nuestros servicios, contáctenos al (919) 968-4647 o a nuestra línea de ayuda 24 horas/7 días: 1-866-935-4783


Therapy & Counseling: What’s the Difference?

OCRCC Articles , , , , , , , , , , , , ,

The terms “therapy” and “counseling” can be used in many different ways, but in our work, we use them to mean different and specific things. To distinguish between the two, it may be helpful to refer to the latter as “crisis counseling” or “crisis intervention.”

Crisis intervention is a brief service conducted by trained professionals that focuses on offering stability and support during an episode of crisis or period of specific need. The advocate provides emotional support, assesses the client’s needs, brainstorms and explains options, and assists the client in connecting with helpful resources. Depending on what’s needed at the time, the session may aim to resolve an emotional or mental health crisis, or it may aim to answer specific questions or connect to specific resources. Crisis intervention is intended to be a short-term intervention rather than an ongoing source of support: Most OCRCC clients talk to an advocate anywhere from one to five times. When someone is in an immediate crisis, crisis intervention works to resolve the current episode so that the client is able to focus on their long-term healing process. Often one of the helpful resources that advocates connect clients to is therapy.

Therapy goes beyond immediate stabilization to help clients begin the journey of healing from trauma and other major life stressors. In the process of healing, therapy aims to manage and resolve trauma symptoms in the long term. Therapy is an intervention delivered by licensed mental health professionals who are required to document and justify their treatment strategies. Therapy is a longer-term service designed to move past stabilization and delve into the causes of stressors. The Center’s Bilingual Therapy Program provides up to 16 sessions of trauma-focused therapy to aid survivors in processing their trauma and alleviating their triggers and symptoms.

Sexual assault victim advocates and trauma therapists often work together to meet all of the survivors’ needs so that they can move from surviving to thriving. Advocates – like our expert staff and trained volunteer Companions – help to stabilize clients during episodes of crisis, whether prior to beginning therapy or in between therapy sessions. Our therapists provide a safe space for survivors to dig deeper into painful experiences and resolve emotional and somatic reactions so that they can live a full life.

Learn more about our Bilingual Therapy Program at ocrcc.org/therapy, or call our help line at 866-WE LISTEN or 919-967-7273.


Preventing and Deterring Abusive Relationships in High School

OCRCC Articles

In honor of Relationship Violence Awareness Month, we bring you the first in a blog series by our resident expert on high school students,  Trinity Casimir.

What does an abusive relationship look like? When having conversations in school health classes or watching a movie, an abusive relationship conjures up certain images: a woman taking her children and escaping her husband on a Greyhound bus, broken dishes on the floor, a child carefully choosing outfits to conceal bruises, yelling in the night. While these scenarios are real and devastating, they do not encompass the full definition of abuse. What about the people suffering when no one has laid a finger on them? What about the men and boys pressured to appear invincible when they are hurt? What about high school students, whose relationships are fundamentally different from those of married couples, or even adults in general?

While most students are taught how to identify abuse, they may only be taught to see a narrow set of signs.  According to stoprelationshipabuse.org, relationship abuse includes a wide variety of tactics used to create a power imbalance in the relationship. Behaviors like emotional coercion, isolation, and intimidation can be used in any relationship at any age. A primary reason many teenagers in abusive relationships struggle to name that reality is because they do not identify with the victim that they see portrayed in media or that they learn about in health class. Likewise, teenagers who engage in abuse excuse their behavior because they have never seen themselves as the abuser. What abuse looks like in a high school relationship has yet to be illustrated, and toxic behaviors are quickly becoming normalized. In my school, it is almost commonplace for a partner to prevent their significant other from talking to groups of people or wearing certain clothes, to guilt trip and threaten them. These are all real forms of abuse but are often dismissed simply as childish behavior or as a result of hormones.

Another primary reason abusive relationships in high school go unaddressed is a failure on the part of adults to take teenagers’ relationships seriously. Adults who do not consider the gravity of teenagers’ romantic lives will fail to recognize the severity of abuse when it happens, which in turn deters high schoolers from reporting abuse. By seeking help, a student risks retribution, and when the adult takes no action, a student is left even more vulnerable. When students feel that they have no adult support or advocacy, they are severely limited in their options to escape an abusive relationship.

Some resources do, however, center teen lives and provide insight into how to help teens cope with relationship abuse. The website loveisrespect.org demonstrates the obstacles that youth in particular face in abusive relationships, and goes further to highlight the ways that identity matters with an exploration of special issues for certain cultures, LGBT+ couples, and immigration status that can further hinder someone from seeking help or addressing the toxicity of their relationship. For the more visually-minded, the One Love Foundation has created a series of videos on Youtube clearly contrasting healthy and unhealthy behaviors in a relationship. These videos give scenarios that allow for a difficult topic to be easily understood and are an excellent teaching tool for parents and teachers. The foundation also produced a film called “Escalation” that is recommended for a high school workshop.

So to answer the question, “What does an abusive relationship look like?”, it takes many different forms- all of which are valid and important to identify. Abusive relationships in high school remain underrepresented in the media, so we must take it upon ourselves to question “normalized” behaviors and encourage teenagers to do so in their own lives. Pushing for authority figures in schools to become educated on various types of abuse is also fundamental to create a supportive community that can ensure a safer environment for high schoolers.

_____

Trinity is is volunteer at the OCRCC and a student at East Chapel Hill High School. She is interested in sociology and the intersections between gender, race, and sexual assault as well as the presence of rape culture among youth. She is also a member of the Youth Against Rape Culture club at East.


7 preguntas frecuentes acerca de línea de ayuda del Centro de Asistencia contra la Violencia Sexual.

OCRCC Articles, Español

En el Centro de Asistencia contra la Violencia Sexual pasamos frecuentemente hablamos de violencia sexual porque es parte nuestro trabajo. Sin embargo, para otras personas estas conversaciones no son fáciles de tener. La violencia sexual es un tema muy personal e incómodo, pues hablar de su experiencia personal puede ser invasivo. Sin embargo, para otras personas hablar de sus experiencias es justamente lo que necesitan para seguir recuperándose. La Línea de Ayuda de 24 horas (también conocida como “línea de crisis” o “hotline”) del Centro es un espacio anónimo y confidencial para tener estas conversaciones. Aquí hay 7 preguntas que le pueden ayudar para decidir si llamar a la Línea de Ayuda para pedir apoyo.

  1. No estoy seguro de que éste sea el teléfono para hablar de mi situación. ¿Llamo a la Línea de Ayuda?

Si tiene ha tenido experiencias sexuales no deseadas, definitivamente llame a la Línea de Ayuda. Aun cuando usted no esté seguro de que su situación sea considerada “violencia sexual” llame. Si no somos el mejor recurso para lo que usted está pasando, podemos ayudarle a encontrar un recurso más adecuado. Es difícil hablar de violencia sexual y nadie debería de tener que pasar solo por esa situación tan incierta. Toda la gente puede llamar a nuestra línea de ayuda en cualquier momento, ya sea inmediatamente después del trauma o mucho tiempo después. Podemos brindar apoyo y recursos para los sobrevivientes, sus seres queridos y otros profesionales que los apoyan.

  1. No sé con quién estoy hablando. ¿Quién está del otro lado del teléfono?

Las personas que contestan en nuestra Línea de Ayuda se llaman Acompañantes. Los Acompañantes reciben un entrenamiento extensivo en temas relacionados con asaltos sexuales, intervención en crisis y recursos comunitarios con el fin de que puedan ofrecer un espacio seguro en donde sus problemas son escuchados con compasión. Los Acompañantes además ofrecen otros recursos en donde las personas podrían recibir más ayuda.

  1. No sé qué esperar. ¿Qué va a pasar cuando llame a la Línea de Ayuda?

En general, cuando usted marque a la Línea de Ayuda en horarios de oficina (entre semana, de 9:00 am a 4:00 pm) personal capacitado contestará el teléfono de inmediato. Si llama fuera de los horarios de oficina, la persona que conteste el teléfono preguntará por su nombre y su número de teléfono. Esa persona llamará al Acompañante y le dará la información. El Acompañante le llamará a usted al teléfono que usted indicó. Si prefiere no dar su nombre y número telefónico, usted puede pedir que lo transfieran directamente al Acompañante.

Para personas que hablan español, el proceso es un poco diferente. Algunas veces usted será transferido directamente a un Acompañante o personal del Centro que hable en español mientras otras veces tendrá el apoyo de un intérprete mientras habla por teléfono con el Acompañante. De cualquier manera, tendrá el apoyo necesario para que reciba los recursos que usted necesita.

  1. No sé exactamente que estoy buscando. ¿Qué tipo de apoyo puedo esperar si llamo a Línea de Ayuda?

La Línea de Ayuda del Centro de Asistencia contra la Violencia Sexual es confidencial, y un recurso inmediato para situaciones de crisis y no crisis. Los Acompañantes le brindarán un espacio para que pueda hablar sobre sus pensamientos, las emociones abrumadoras y otras preocupaciones. Los Acompañantes también podrían darle información y referirlo a diferentes lugares para recibir cuidado para la salud, opciones legales u otras personas en caso de que los Acompañantes no tengan la respuesta a su pregunta. Si usted va al hospital, quiere ir al departamento de la policía o tiene una audiencia o cita en la corte, un Acompañante puede ir con usted para brindarle apoyo.

  1. Estoy preocupado por un alguien cercano. ¿Puedo hablar con un Acompañante de todas formas?

Si. Es importante también hablar de las reacciones y el impacto que esta situación tiene en los sobrevivientes secundarios, ya sea usted la pareja, padre, madre u otro miembro de la familia de alguien que ha sido abusado sexualmente. Trabajar con sus propias preocupaciones puede ayudarle a estar más presente para ayudar al sobreviviente. También puedes actuar como un defensor y llamar a la Línea de Ayuda para obtener más información  recursos que puedas compartir con ellos.

  1. Hablé con alguien por teléfono. ¿Qué hago ahora?

Respire. Agradézcase a sí mismo que usted se ha tomado el tiempo y energía para cubrir sus necesidades, este es uno de los pasos que le puede ayudar a avanzar en su recuperación. Llamar a alguien que no conoce y pedirle ayuda es una tarea difícil que requiere de coraje y fuerza. Respire otra vez. Si llamó a la Línea de Ayuda para pedir información sobre otros servicios, llámelos cuando usted se sienta listo para hablar con ellos. Si no es posible llamarles a otros todavía, llámenos otra vez. Estamos disponibles las 24 hrs del día, los 7 días de la semana, usted no tiene por qué pasar por esto solo. Los siguientes pasos dependen de su situación personal. Sin importar las preguntas que tenga o las situaciones que vengan, siempre estamos aquí para brindarle apoyo.

  1. ¿Cómo llamo a la Línea de Ayuda del Centro de Asistencia contra la Violencia Sexual?

La Línea de Ayuda esta siempre disponible al 919-967-7273 o 866-935-4783.

 


Este texto, originalmente publicado en Marzo del 2016, fue escrito por Natalie Ziemba, la Coordinadora de Respuesta en Crisis, y fue traducido por Denisse Horcasitas.

Natalie coordinó la Línea de Ayuda de 24 horas y supervisó a los Acompañantes voluntarios, coordinó el equipo multidisciplinario SART del Condado de Orange, cocina deliciosas galletas y más.

 

 


Mamá, ¿Qué es violación?

OCRCC Articles, Español

Ya sea que tu hijo haya escuchado la palabra “violación” en las noticias, la haya leído en internet o en nuestros materiales, hay maneras apropiadas para hablar con tus hijos cuando le pregunten de esto.

Incluso antes de que ellos te pregunten, hay algunas cosas que los papas pueden hacer para sentar la base para la conversación.

  1. Queremos que los niños sepan que sus partes privadas son de ellos y están fuera del alcance de los otros, pero también queremos que ellos sepan cuáles son sus partes privadas y que se sientan cómodos hablando de ellas. Usar términos los términos anatómicamente correctos como vagina, vulva y pene promueve una imagen positiva, auto-confianza además de fomentar la comunicación entre padres e hijos. Usar una palabra indirecta para describir las partes privadas puede promover vergüenza, inconformidad o pena acerca de los cuerpos. Además, usar términos anatómicamente correctos es de ayuda cuando hay un toque inapropiado y el niño lo reporta a los padres o a la policía.
  2.  Queremos que los niños sepan que “Su cuerpo es suyo”. Es importante ensenarle a los niños pequeños que su cuerpo les pertenece a ellos, ellos deciden quien, como y cuando los tocan. Practicar esta idea desde pequeños los prepara para tener relaciones saludables cuando sean adolescentes, jóvenes y adultos. Hable con sus hijos acerca de los toques que les gustan y los que no. ¿Les gustan las cosquillas? ¿Los abrazos?, ¿Quién les puede dar abrazos? Tal vez les gusta recibirlos de su mamá o papá pero no de otros miembros de la familia. No los obligue a darle abrazos o besos a otros adultos si no quieres. Si les preocupa lastimar los sentimientos de otros adultos, usted le pueden decir “Esta bien, tu cuerpo te pertenece y tú decides si quieres dar un beso o un abrazo hoy. ¿Qué tal si le mandas un beso de lejos o le das un “high five”? Empodere a sus hijos a decir No si alguien trata de tocar sus cuerpos de una manera que no les gusta.
  3. Enseñar consentimiento puede empezar desde pequeños si usted es un modelo de consentimiento. Pregúnteles ¿Puedo cargarte? y espera a que le conteste, ya sea con lenguaje verbal o no verbal. Antes de ayudarle a sus hijos a vestirse, pregúnteles ¿Puedo quitarte la pijama? y espere a que le den permiso. Si dicen que no y necesita que se vistan, explíqueles lo que usted hará y porque. Por ejemplo: “Tenemos que ir a la tienda y tienes que ponerte la ropa. Si no puedes hacerlo por ti mismo te tengo que ayudar”. Enfatice que es para ayudarlos o mantenerlos seguros. Cuando jueguen a las cosquillas o a las “luchitas” pare frecuentemente y pregunte por su permiso. Si sus hijos dicen que No, escúchelos. Cuando los niños estén jugando juntos, enséñele que cuando alguien dice que No, ellos tienen que escuchar. Aplique consecuencias cuando no escuche.

Si tu hijo pregunta que significa “violación”, puedes usar esos conceptos junto con un lenguaje apropiado para cada edad.

3 a 5 años

Niños muy pequeños hacen esta pregunta porque no han oído esta palabra antes y están explorando nuevas palabras.  Así como otras palabras que han oído pero son muy complejas para que comprendan el verdadero significado, ellos necesitan una definición básica pues en realidad no están preguntando por el concepto. Puede decir que tiene que ver con romper una regla muy importante y que una persona no respetó el cuerpo de la otra persona. Si los niños quiere saber más, puede decirles que una persona tocó a otra persona en sus partes privadas aún y cuando la persona le dijo que no.

6 a 9 años

Para los 6 años, la mayoría de los niños conocen el concepto de crimen y de ley. Puedes decirles que “una violación es un crimen que tiene que ver con toques inapropiados. Es cuando las personas son forzadas a hacer algo con su cuerpo que ellos no quieren hacer”. Puedes continuar la conversación recordándoles el Dicho de seguridad: “Di No, Escapate y Dile a alguien”, y lo que pueden hacer ellos en caso de que alguien los toque de una manera incómoda.

9 a 12 años

A esta edad la mayoría de los niños quieren comprender que significa la palabra y tienen la habilidad empática para entender el concepto. Además, a esta edad los niños tienen un entendimiento básico del sexo como una actividad que implica amor, cariño y es algo que las dos personas quieren y disfrutan hacer. Puede usar esa definición de sexo y decirles que violación es lo opuesto. Es cuando alguien es forzado a realizar un acto sexual cuando no quiere hacerlo. Es algo muy doloroso y un crimen.

12 años o más

A esta edad, puede usar el ejemplo que ellos le den para hablar de consentimiento y sexualidad saludable. Explíqueles que solo SI es SI. Los adolescentes y jóvenes seguramente están consumiendo información y esas son oportunidades para discutir el tema- ayudarle a analizar críticamente la problemática que se presenta en la TV, Facebook u otros medios. Dependiendo de los ejemplos, tal vez pueda tener conversaciones productivas y apropiadas acerca de consentimiento, relaciones saludables, acciones que culpabilizan a la víctima o sobre la cultura de la violación.

Nuestros programas de “Toque Seguro” enseñan prevención, empoderamiento y conciencia de si mismos. Estos mensajes pueden ser repetidos y reforzados en la casa, todos los días. Puede empoderar a los niños a que pongan atención al tipo de toques que ellos reciben y como los hacen sentir. Si a ellos no les gusta o les hace sentir incómodos, tiene el derecho de decirlo, decir que no y contarle a un adulto que les ayude y los escuche. Enséñenles a los niños no solo a respetar el cuerpo y espacio personal de los otros sino también a esperar de los demás.

 


Este texto fue escrito por Alexis Kralic y traducido por Denisse Horcasitas.

Alexis Kralic es nuestra Coordinadora de Educación y Finanzas. Además de manejar las finanzas de nuestra agencia, ella coordina nuestro programa “Toques Seguros” que es un programa educativo que enseña a los estudiantes de pre-escolar y primaria a mantenerse seguros.


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 ... 14 15   Next »
  • 24-Hour Help Line:

    • 866-WE-LISTEN (866-935-4783)
    • 919-967-7273 (Local)
    • 919-338-0746 (TTY)